El Paisaje, cinco años después
En estos días volvemos oír hablar de Paisaje. Hablar de Paisaje por parte de nuestro presidente autonómico y conselleres me refiero. Porque hablar y también defender el paisaje, no pocos en esta Comunitat Valenciana lo llevamos haciendo, día a día y desde hace tiempo.
Volvemos oír hablar de la Ley del Paisaje, cinco años después de aprobarse. De aquella ley, aprobada el 30 de junio del 2004, en la que se habla del Paisaje como patrimonio, como elemento de calidad de vida, como condicionante en la ordenación del territorio. De aquella ley, que siguiendo las pautas de Convenio Europeo del Paisaje, incorpora, en teoría, la participación ciudadana. Participación ciudadana como también se hiciera, también en teoría, en aquella Agenda 21 o en aquellos Municipios Valencianos hacia la Sostenibilidad.
¿Y que se ha hecho en estos cinco años? En realidad poco, muy poco, más bien casi nada. Y no es baladí este retraso. Porque más que hablar de retraso, habría que decir que en esta materia el orden de los factores si altera el producto. Porque ahora ya, colmatado el litoral, invadidas montañas, proyectados parques eólicos, ejecutadas infraestructuras, consumados los abusos urbanísticos, …poco sentido tienen ya estudios y catálogos sobre paisaje.
Pero sí, volvemos a oír hablar de Paisaje. De nuevo, volvemos a ver sacar el conejo de la chistera.
LA APUESTA POR EL PAISAJE TOMA EL RELEVO DEL URBANISMO SALVAJE
El Consell destaca su puesta en valor como clave de competitividad
El País. Jueves 28 de mayo de 2009
SARA VELERT - Valencia -
La Generalitat ha defendido durante años el urbanismo desaforado como factor esencial del progreso y bienestar de la Comunidad Valenciana. Ahora la clave de la competitividad ya no parece estar en el ladrillo, sino en el paisaje. Así lo proclamaba ayer el escenario montado en el centro cultural de La Beneficencia de Valencia para la presentación de "la nueva política de paisaje de la Comunidad Valenciana". El presidente del Consell, Francisco Camps, habló de "una nueva manera de entender la Comunidad Valenciana", de una visión "diferente" capaz de aunar la protección y puesta en valor del paisaje común con las expectativas económicas y sociales de cada municipio.
Con la crisis y el parón de la construcción en primer plano, el Gobierno valenciano cambia el acento a su política territorial y destaca la importancia de preservar el paisaje como elemento de prosperidad económica, de calidad de vida y de identidad cultural. Ése es el eje de esa "nueva política", que reúne en una estrategia global los diferentes planes de protección del paisaje iniciados en esta legislatura, como los de la huerta histórica de Valencia o el del río Serpis y la Vall de Gallinera, y otros pendientes de redactar. Todos ellos estarán arropados por un estudio elaborado por la Consejería de Medio Ambiente que identifica, con ayuda de expertos y a través de encuestas, los paisajes más valorados de la Comunidad Valenciana y los que menos gustan.
El consejero de Medio Ambiente, José Ramón García Antón, fue el encargado de desgranar la estrategia territorial del paisaje, que parte de un plan de grandes corredores verdes cuya conexión y accesibilidad se pretende mejorar, y desciende luego a actuaciones sobre zonas concretas. Es el caso del paisaje del área de Valencia, donde se aboga por una gestión integral del parque natural del Turia, el de L'Albufera, la huerta y la franja litoral. O el gran parque provincial de Alicante, donde se crearía una red peatonal y de usos recreativos en torno a los espacios naturales ligados a los ríos Serpis y Monnegre. La estrategia, además, prevé mejorar el paisaje que flanquea grandes infraestructuras, como carreteras o el AVE; embellecer los accesos a las ciudades y reducir el impacto visual de zonas industriales.
No hay horizonte temporal definido para materializar estos planes, y tampoco un presupuesto concreto. Camps hizo un llamamiento a los alcaldes para "saltar" sobre los límites de sus términos municipales y abrazar "la apuesta colectiva" de mejorar el paisaje, de optimizar su gestión y facilitar su disfrute como patrimonio cultural y recurso productivo.
Y si la ocupación masiva del territorio con urbanizaciones no chocaba, a juicio del PP, con la protección de los espacios naturales de valor, también es posible seguir creciendo y proteger el paisaje. "Todo es compatible si se planifica con tiempo, se le da la fuerza de la participación colectiva y se sabe explicar", según Camps.
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La noticia en otros medios:
Camps aboga por una nueva política del paisaje compatible con el desarrollo Las Provincias 27/05/09
Nueva política del paisaje sin presupuesto Diario Levante 28/05/09


Jose Rafael Casaña (Rafa) dijo
Don sin din los c-----s en latin, eso me enseñaron mis mayores, y es una verdad como un templo. ¿Porque nada mas son palabras y no hechos claros e inteligibles?
Mi huerta de Benimaclet no existe, labradores,constructores, G V, Ayuntamiento, UPV se han confabulado, para hacerla desaparecer.
Se ha dado el caso de estar el nieto atado a la bulldocer, que derrocaba la barraca familiar, y el abuelo en el banco cobrando el talón. A todos se les llena la boca de grandes palabras, que se quedan solo en palabras.
Hechos, dinero, voluntad y compromiso es de lo que andamos muy escasos.
Hoy he visto un articulo en el blog de Las Alcublas, que me ha congratulado, es solamente un esfuerzo personal, pero muy valido.
Salut.
29 Mayo 2009 | 08:54 AM