Hace unos días nuestra amiga Aveuc enviaba estas fotos de arquitectura rural. La mayoría son de Alpuente, del entorno de la aldea de La Cuevarruz.
Casi todas ellas son pequeños rincones del reino del silencio y en su mayoría orientado al este como no, y los orientados al norte siempre con un pequeño resguardo para evitar el aire frio de Javalambre. .. Mi bisabuelo hizo la casa de mi abuela. De piedra, naturalmente, y varios corrales. Y me sorprende cada dia mas como los hizo con los medios que disponía... - nos comenta - .
Es un placer publicarlas. Gracias Aveuc. Aprovecharemos para compartir algunos comentarios.
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Empezamos con unos corrales. Son las expresiones más elementales de la técnica de construcción en piedra. Sus dimensiones y forma vienen determinadas por la disponibilidad de troncos que conforman su cubierta a un agua. Nada de revestimiento, pocos huecos, una única planta.
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Pero a pesar de la inmediatez de sus soluciones, creo que merece la pena echarle un vistazo a un detalle de la ejecución de su mampostería y valorar la dificultad de esta técnica. A pesar de la irregularidad de las piedras, estas quedan perfectamente encajadas. Solución inmediata y económica si, ejecución sencilla, no. Hoy no es fácil encontrar alguien que domine esta técnica.
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Esta fotografía un buen ejemplo de las distintas tipologías que podemos encontrar. En el centro una construcción de dos plantas, sin revestimiento alguno. A su lado una construcción de dos plantas y cambra, huecos mas generosos, revestimientos que mejoran sus condiciones de habitabilidad. Sobre el color añil de las jambas y dinteles, varias teorías. Algunas, prosaicas, otras algo mágicas.
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En esta otra foto tenemos la oportunidad de ver dos esquinas. Bueno, en una de ellas vemos una solución no muy ortodoxa, pero ambas nos dan la oportunidad para comentar alguna cosa de ellas. En construcciones de mampostería es vital reservar las mejores piezas para trabar correctamente dos muros perpendiculares. También nos las encontraremos para conformar los huecos. Si pensamos en su peso, en la dificultad de obtener piedras de cierto tamaño y darles forma sensiblemente prismática, llegaremos a la conclusión que quien construyó esto, conocía muy bien esta necesidad.
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Nos indica Aveuc, que esta reconstrucción de cubierta corresponde a un horno de leña. Una cubierta con estructura de troncos, apenas desbastados, y cañizo. Es importante cortar la caña en invierno y en luna menguante (luna vieja), para evitar su pudrición prematura. El resultado es, pensando en la creo necesaria evolución de estas soluciones, una cubierta mejorable hoy en sus aspectos higrotérmicos, pero con unas virtudes creo muy a tener en cuenta: el uso de un buen material estructural como es la madera, relativamente ligero, sostenible y poco consumidor de energía en su producción, y su condición de impermeable al agua de lluvia pero permeable para disipar las humedades que se generan en todo espacio interior.
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Dejo para el final esta curiosa construcción. Curiosa que no única, en las arquitecturas a las que nos referimos: una construcción levantada sobre un camino. Es un buen ejemplo para entender el modo de crecimiento de una construcción. Conforme van siendo necesarios nuevos espacios, se van adosado nuevos volúmenes. Agregaciones que por lo general rompen la forma rectangular original. Esta agregación de cuerpos queda especialmente manifestada en las cubiertas. Por lo general no será muy complicado adivinar que volumen se construyó primero y cual fue posteriormente adosado.
En este caso, crecimiento de una construcción en un núcleo de población probablemente ya consolidado, y por lo tanto ya con problemas de espacio para permitirlo. Debemos pensar que construir así sobre el camino, aún en contra de la lógica de sus pesados muros de piedra, era tal vez la única manera de agregar nuevos espacios. La arquitectura que nos ocupa, tiene sus reglas, pero también en muchos casos sus excepciones
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Seguiremos en próximos artículos hablando de arquitectura. Una vez más, agradecer a Aveuc sus aportaciones, y a los demás animaros a compartir lo que es uno de los patrimonios más valiosos de Alpuente: su arquitectura rural, inseparable de su paisaje y su cultura.


Buen artículo, Paisajes, en tú línea.
Leyendo tanto éste como alguno anterior me surge una duda (o curiosidad). En bastantes pueblos de La Serranía, de unos años para acá, se están limpiando las fachadas de piedra de las fachadas dejándo la piedra vista. Recuerdo que en tiempos, siempre habían estado las fachadas pintadas de blanco (cal...) cubriendo la piedra.
La tradición comarcal, ¿por dónde ha ido? ¿piedra vista o pared enjabelgada?
Saludos!!
PEÑA RAMIRO.
Hola Peña Ramiro:
Cuando hablamos de tradición arquitectónica de un lugar no debemos perder de vista que estamos hablando de periodos de tiempo muy amplios y también de distintas construcciones según las necesidades que resuelven. Nos podemos encontrar con construcciones que son corrales, o viviendas con corrales, otras que son viviendas más cercanas a lo urbano. Entremedio las variaciones propias de toda evolución.
En la foto de los corrales podemos ver una mampostería de piedra en seco, o casi. Tal vez no lo sea en su estricto sentido porque puede llevar algo de argamasa. En cualquier caso este muro nunca ha sido revestido.
En la tercera foto vemos construcciones con muros revestidos. En principio podemos pensar que es para mejorar su impermeabilización. Si elimináramos este revestimiento nos podríamos encontrar con una fábrica similar a la del corral o en otros casos no: un muro de mampostería pero con mortero, concebido originariamente ya para ser revestido, y por lo tanto de factura menos cuidadosa. Cuidado, porque en algún caso también, al eliminar el revestimiento, nos pueden salir extraños parches en la ejecución del muro, consecuencia de alguna reforma anterior.
Hoy día podemos contar con una gran cantidad de técnicas y productos (casi demasiados) que nos permiten resolver casi cualquier problema de tipo técnico (y cualquier capricho). Podemos eliminar un revestimiento y por medio de un mortero (además coloreado) rejuntar un muro de piedra, garantizando su impermeabilidad y mejorando su estabilidad. Podemos hacer muchas cosas (casi demasiadas). Pero yo creo, que una rehabilitación debe ser algo más que la solución a unos problemas técnicos. Si optamos, para dar coherencia a nuestro proyecto, por apoyarnos en la historia, al menos hagámoslo con rigor.
Contestando ya a tu pregunta, creo que en la mayor parte de los casos a los que te refieres, yo me inclinaría por mantener el revestimiento. Insisto en lo de “la mayor parte de los casos”, porque pueden haber casos particulares en los que no. Otra cosa es habilitar un corral para vivienda, por ejemplo.
Quiero insistir en la necesidad de no obviar la variedad de tipologías, de soluciones de tipos de muros, aleros,… Existe el riesgo de que, llevados por la moda, caigamos en el tópico, convirtamos nuestros pueblos en una especie de Disneylandia de lo bucólico. Esto podrá tener algo que ver con un determinado tipo de turismo, pero desde luego muy poco con el cuidado de un patrimonio.
Un abrazo.
Hola Paisajes.
Aunque tarde hoy he tenido algo de eso que llamamos tiempo, para poder compartir un rato contigo.
Primero que nada agradecerte la entrada tuya, sobre nuestro primer año en Internet, sabes lo que cuesta trabajar por el modico precio de cero €, pero al mismo tiempo lo gratificante que es.
En otro orden de cosas, comparto tus criterios sobre las fachadas, no me gustaría que mi pueblo, por la moda, se convirtiese, articialmente, en un Mirambell o Cantavieja.
El Jalbegar a parte de ser una forma de ornamentación, segun lo que me ha dado la experiencia oral, era una medida profilactica de higiene, muy necesaria en aquellos tiempos.
Nuestros antepasados no se caracterizaban por se generosos en la ornamentación de sus viviendas, mas eran parcos.
No dudo que algunas paredes de viviendas puedan ser recuperadas, por sus buenas sillerias, arcos y piedra en seco, pero hay que contar con el paso del tiempo y con las necesidades que tuvieron sus propietarios, que ponen la impronta al edificio que se vaya a rehabilitar, lo cual tampoco tiene que estar reñido con el gusto del nuevo propietario/a.
También en nuestra Serrania, se junta las construcciones de piedra en seco y de silleria con barro y paja, lo que hace imposible a las segundas sacarle la piedra, ya que no la tienen.
Gracias por disfrutar de tu blog.
J. R. Casaña (Rafa)