Arquitectura en La Serranía
Hablemos de arquitectura
Un paseo por las calles y plazas de los núcleos históricos de La Serranía nos descubre, tal vez, la imagen más grata, más entrañable, de muchos de nuestros pueblos. Aquella en la que descubrimos su historia, su modo de habitar, en buena medida, su identidad.
Pero ¿qué es un núcleo histórico? En realidad, la alusión a lo histórico incluye amplios períodos, diversas expresiones del modo de habitar. En ocasiones de claro carácter rural, en otras, más cercano a lo urbano. Arquitecturas populares o palaciegas, modestas ermitas o iglesias arciprestales, antiguos barrios árabes, juderías, restos de murallas, antiguas tramas urbanas o remodelaciones barrocas.
No falta en el contexto académico, interés por la arquitectura tradicional, por la arquitectura rural y su relación con el paisaje o por la evolución de las tramas urbanas. No es poca la bibliografía publicada que aborda los sistemas constructivos de sus arquitecturas, sus tipologías o su urbanismo. Tampoco la legislación al respecto, leyes de patrimonio que instan a reconocer como Bienes de Interés Cultural o de Relevancia Local a construcciones singulares, civiles o religiosas, construcciones con valor histórico, arquitectónico o etnográfico. O leyes sobre el paisaje, que incluyen como patrimonio a reconocer y preservar, el paisaje urbano y su relación con su entorno.
Tampoco faltan referentes ejemplares de iniciativas públicas de conservación en geografías cercanas. Planes apoyados en metodologías ya conocidas y ensayadas, que acometen con rigor el análisis de su patrimonio arquitectónico. Que identifican de forma pormenorizada sus elementos y concretan su protección, afrontando también las necesarias reformas para actualizar su habitabilidad. Planes acompañados claro, de financiación, y que en ocasiones aprovechan el impulso para la recuperación de oficios, del tejido productivo, en definitiva, del empleo ligado a la rehabilitación
¿Pero cuánto de este interés por el patrimonio arquitectónico ha calado en La Serranía?
Al margen de notables actuaciones puntuales, que las hay, públicas o privadas, tal vez debiéramos indagar en las estrategias públicas de carácter general, ya que estas, se entiende, representan una inquietud colectiva, se espera encaucen actuaciones e impongan la necesaria disciplina urbanística. Y estas estrategias públicas, en primer lugar, quedan recogidas en aquellos documentos, Normas Subsidiarias, Planes Generales, Normas Urbanísticas,…en los que se confía la ordenación del territorio y la concreción de lo construíble. Segundo, en las iniciativas de divulgación, porque difícilmente algo como la deseable calidad arquitectónica puede apoyarse simplemente en cumplimiento de ordenanzas y normativas. Y tercero, claro, concretando el necesario apoyo económico.
Un repaso a las figuras de planeamiento vigentes de los municipios de La Serranía denota en general un escaso análisis de su patrimonio construido, ausencia de clasificación de las distintas tipologías y exiguos catálogos. Ninguna figura de desarrollo que contemple específicamente la protección o en su caso la reforma. Al menos en los actualmente vigentes. ¿Recogerán los actuales Planes Generales de Ordenación Urbana en tramitación una mayor atención al patrimonio arquitectónico y su relación con el paisaje?
Y si una mayor atención a los núcleos históricos se hace ya urgente, no menos lo es la exigencia de una mayor calidad en lo nuevo. Porque lo nuevo, las nuevas áreas urbanizadas, es también reflejo de un modo de habitar, un reflejo también de cultura. Porque en la mayor parte de núcleos de población, sus núcleos históricos se complementan con nuevas aéreas urbanizadas. En ocasiones justificadas, en otras de tal superficie reclasificada, malogrando su entorno más preciado, que es más que dudoso su interés público. En cualquier caso, ninguna razón justifica por el simple hecho de no actuar en “lo protegido”, de no actuar en el área del núcleo histórico, prestarle una menor atención. Más bien, estas nuevas áreas debieran ser oportunidad para resolver bordes urbanos, apoyarse en las trazas del paisaje colindante, resolver nuevos modos y nuevas exigencias del hábitat.
Tal vez, la nueva arquitectura debiera buscar continuidad en los valores de aquella llamada rural, tradicional o autóctona. Y hacerlo con la misma sabiduría constructiva, simple y eficiente, con similar adaptación al medio. Hacerlo, cuanto menos con similar sensibilidad por el lugar en el que se asientan. Continuidad que no necesariamente mimetismo, ni mucho menos reproducción aleatoria de imágenes supuestamente locales.
Porque en la definición del hábitat, en sus núcleos históricos y sus ampliaciones, cabe plantear intervenciones cuasi miméticas, rigurosas, ligadas a la recuperación de técnicas y oficios, también intervenciones basadas en aquello que llamamos reinterpretación tipológica, incluso arquitecturas claramente contemporáneas en edificios singulares capaces de estructurar la trama urbana. Cabe la búsqueda de nuevas expresiones del hábitat con una actualizada reflexión sobre lo rural, y tal vez una renovación del legado de aquella arquitectura popular. Y cabe también el mismo esmero en aquellas construcciones productivas, en las que la lógica prioridad funcional y económica, no debe ser excusa para obviar la integración en el paisaje ni su dignidad constructiva. Lo que no cabe, o no debiera tener ya cabida, es la arquitectura insensible, ni tampoco el tópico.
Porque cabría recordar que lo construido, es algo más que reclasificaciones, ingresos municipales o simples superficies útiles. Lo construido, la arquitectura, es reflejo de identidad, de una identidad colectiva.



PEÑA RAMIRO dijo
"Lo construido es reflejo de una identidad colectiva".
Con esta frase terminas tu excelente exposición. Es cierto que debemos tener una identidad como comarca algo vaga y difusa, pues lamentablemente y en muchas ocasiones, es lo que se refleja en nuestra arquitectura. Ya no entro a valorar las causas, responsables... lo desconozco.
Deberías prodigarte más con artículos de este tipo, de motivos arquitectónicos, pues es una delicia el leerlos y sacar conclusiones de ellos.
Saludos, Paisajes!!
10 Marzo 2009 | 03:22 PM