Memorias de una lucha
«No somos el basurero de la ciudad»
La Serranía recupera la memoria de su lucha contra los proyectos que amenazan la comarca
María Tomás, Valencia. Diario levante, 12 de febrero de 2009
Dice el dicho: En la ciudad, me quemo. En la Serranía, me oxigeno. Y eso, en parte, hoy todavía sigue siendo posible gracias a la batalla que han venido presentando de forma constante muchos ciudadanos de esta comarca valenciana en defensa de su entorno rural que, por su condición de zona de interior, herida en su esencia por la despoblación o los incendios, en estos últimos tiempos, ha sido amenazada por la necesidad de infraestructuras que mantengan el desarrollo no sostenible, sobre todo, en lo que a residuos se refiere.
El documental Serranía viva en vivo. 20 años de dignidad, dirigido por Luis Suller, Álex Ferrer y Tubal Perales, recupera la memoria y da actualidad a esa lucha por salvar la comarca de las agresiones medioambientales. Y el relato audiovisual, que se presentaba en el Club Diario Levante, no es baladí. Porque desde que en 1989 La Serranía se uniera en su oposición al proyecto que pretendía hacer de la comarca un cementerio de pararrayos radioactivos, logrando su paralización, los serranos no han cejado de mantener ese pulso en defensa de su casa, en peligro según ayuntamientos y épocas.
La revista Ecos de la Serranía, en una referencia a este trabajo, habla de que se han contabilizado 14 intentos para 18 municipios a lo largo de 20 años. «Tenemos el triste honor en ser líder en propuestas de todas estas lindezas». Todo aquello que no se quiere o puede instalar en las ciudades o la costa. También porque la Serranía es la comarca menos poblada y se sitúa a la cola del crecimiento económico.
Porque esta comarca, situada entre Teruel y Cuenca, donde se conservan 80.000 hectáreas de masa forestal, donde todavía se puede disfrutar de la vida de pueblo y con oficios que mantienen el quehacer artesanal, ha sido y es el lugar elegido para la instalación de macrovertederos, de plantas depuradoras de aguas residuales, de incineradoras de harinas cárnicas, de canteras, de minas, tomas de alta tensión, parques eólicos?. dejando tras de si un «mapa desolador».
Algunos proyectos paralizados por la protesta vecinal a lo largo de los 20 años que repasa el documental. Otros no. El trabajo es la historia de las batallas ganadas por los serranos y también, el relato de las que se perdieron, pero sobre las que se sigue trabajando hoy porque, como decía Suller «no somos un vertedero». Por eso la Serranía está en vivo. Porque quienes la habitan quieren que se genere el debate y la reflexión, como ocurrió en el Club con la participación de representantes de coordinadoras como Trini Rodríguez, Paco Moreno, Rosa Pradas, Vicente Cortés, Araceli López y Luis Suller. La intención es «invertir el proceso de agresión insensata y que el medio rural no se convierta en el basurero de la ciudad.»
El espíritu de comarca
«Queremos reforzar el tejido social y el espíritu de comarca como identidad, que se está perdiendo», decía Suller en la presentación. Y es porque la historia les ha demostrado, como recordó Paco Moreno, «que sólo la unión entre ciudadanos ha sido la que ha conseguido paralizar proyectos». Mientras, Vicente Cortés señalaba el poco espíritu combativo existente y la necesidad de la sensibilización, la única capaz de vertebrar la comarca. Una de las tareas que se desarrolla desde el Centro Ecologista La Serranía (CELS), que nació como «un germen de inconformismo», recordaba Araceli López, después de ver que la batalla de los pararrayos, con la que se hizo la Transición (las protestas todavía se castigaban) «permitió saber quiénes estaban en la lucha por hacer carrera política y quiénes por interés ecológico».
La «falta de transparencia» en las negociaciones con las empresas; el concepto de la recogida de residuos «no como servicio sino como negocios»; el hecho de que esas ganancias no se reinviertan creando riqueza en la zona expoliada y el que los políticos se fijen sólo en la parte económica por encima de la medioambiental... fueron algunas de las ideas que se hicieron escuchar en una acto organizado por Una Serranía viva, el CELS y Ecologistas en Acción.

