Fuente: Museu Valencià d' Etnologia
Pueblos abandonados, pueblos en la memoria es una exposición itinerante que profundiza en el fenómeno del abandono de pueblos y aldeas a lo largo del territorio valenciano. La emigración rural, pero también la construcción de embalses o un acontecimiento catastrófico como una riada o una pantanada, constituyen las causas más frecuentes de que se produzca el abandono de un pueblo. Jinquer, Vizcota, Campos de Arenoso, Loriguilla o Gavarda la Vella son algunos ejemplos. Sin embargo, estos lugares estuvieron llenos de vida algún día. Rescatar esta memoria borrada y presentar lo que queda de ella es el objetivo de esta exposición.
Si te perdiste su exposición en el Museo de Etnología de Valencia, o el programa de Punt2 dedicado a ella, puedes aprovechar ahora:
Calendario de itinerancia:
- Del 9 al 29 de abril: Casa de la Cultura de Alboraia, Ayuntamiento de Alboraia
- Del 30 de abril al 7 de julio: Museu Municipal d'Alzira
- Del 9 al 27 de julio: Ayuntamiento de Alpuente (salón de plenos)
- Del 30 de julio al 7 de septiembre: Ayuntamiento de Sot de Chera
- Del 10 de septiembre al 19 de octubre: Centro de Estudios y Archivo H.M. Alberto Sols, Ayuntamiento de Sax
- Del 22 de octubre al 30 de noviembre: Universitat Politècnica de València, Campus de Alcoi, Museu Arqueològic Municipal Camil Visedo Moltó de Alcoi
- Del 3 de diciembre de 2008 al 11 de enero de 2009: Loriguilla, centro cultural El Labrador.
Programación sujeta a cambios. Se recomienda contactar con los municipios para confirmar la fecha, hora y lugar de las actividades.
LA EXPOSICIÓN EN ALPUENTE
La exposición se inaugurará el miércoles 9 de julio a las 20 horas en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Alpuente. Previamente, a las 19 horas en la Casa de la Cultura, José Manuel Almerich, presentará el libro “Pobles abandonats. Els paisatges de l’oblit”.
Alpuente acoge una exposición del Museu Valencià d’Etnologia que muestra las aldeas deshabitadas del municipio y de la comarca de Los Serranos, para la que Ayuntamientos o instituciones de la comarca han cedido fotografías y una vecina narra cómo vivió y emigró de la aldea de Vizcota
La Hortichuela, Vizcota, Cañada Seca o El Chopo (Alpuente), Campo de Benacacira y Bercuta (Chelva) o los desaparecidos núcleos de Domeño, Benagéber y Loriguilla son algunos de los lugares representados
Los escritores José Manuel Almerich y Agustí Hernández presentarán a las 19 horas en la Casa de la Cultura de Alpuente el libro “Pobles abandonats. Els paisatges de l’oblit”
Alpuente acogerá la exposición “Pobles abandonats, pobles en la memòria” del Museu Valencià d’Etnologia de la Diputación de Valencia, en la que se pueden ver distintas aldeas deshabitadas del municipio, así como también de la comarca de Los Serranos.
La inauguración será hacia las 20 horas en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Alpuente, y contará con la presencia de la alcaldesa de Alpuente, Amparo Doménech; y el comisario de la exposición, el periodista Agustí Hernández.
También intervendrá el periodista y geógrafo José Manuel Almerich, ya que el mismo día, pero una hora antes, se presentará el libro “Pobles abandonats. Els paisatges de l’oblit”, que es el catálogo de la exposición, y del cual son autores Almerich y Hernández. El libro se presentará en la Casa de la Cultura de Alpuente y será el aperitivo para la exposición.
“Pobles abandonats, pobles en la memòria” es una muestra itinerante, formada por fotografías, documentos, objetos y testimonios, y a través de la cual se puede conocer los principales pueblos y núcleos de población deshabitados del territorio valenciano. En el Centre Cultural La Beneficència de Valencia, sede del Museu Valencià d’Etnologia, recibió más de 6.000 visitas en apenas 4 meses, y en municipios como Alboraia también tuvo buena acogida, con unos 500 visitantes en menos de 15 días.
En el caso de Alpuente y la comarca de los Serranos, sus municipios ocupan un importante papel en la exposición, al haberse sido muy afectados por dos de los cinco grandes motivos que han provocado la desaparición de pueblos en el territorio valenciano: la construcción de embalses y la emigración rural.
En este sentido, Alpuente actualmente continúa sufriendo de forma muy severa la despoblación, o lo que en la exposición se denomina “Abandono rural”. De sus núcleos de población reconocidos (Institut Valencià d’Estadística) Cañada Seca, El Chopo, La Hortichuela y Vizcota no tienen ningún habitante, mientras que otros núcleos ya no se consideran como tales (La Arquela, Pozo Marín, Cañada Pastores, Berandia o La Arquelilla).
La gráfica anexa muestra cómo en seis años, entre 2001 y 2007, Alpuente ha perdido un 11,91% de su población. Y ello teniendo en cuenta el empadronamiento en sus aldeas o el núcleo urbano de personas que no residen todo el año. Y también a pesar de la mejora de las comunicaciones y la llegada de nuevos y variados servicios. Se trata de un serio problema que afecta a muchos municipios del interior valenciano. La evolución de la población de la comarca, en la otra gráfica, pone de manifiesto esta situación.
Otros núcleos de población de la comarca, como Bercuta y Campo de Benacacira (Chelva), Las Olmedillas (Tuéjar) o las próximas aldeas turolenses de La Cervera (Abejuela), Las Dueñas, La Hoya de la Carrasca (Arcos de las Salinas) o Paraíso Alto (Manzanera); además de distintos lugares del Rincón de Ademuz, están deshabitados.
En esta misma exposición también se puede ver imágenes y escuchar testimonios sobre la desaparición de los antiguos núcleos de población de Domeño, Loriguilla y Benagéber, derribados los dos primeros para la construcción del pantano de Loriguilla, y el segundo por la realización del embalse de Benagéber. Ángeles Herrero de Vizcota y Vicente Madrid, alcalde de Domeño, explican cómo vivieron el proceso.
Los habitantes fueron reubicados en nuevos núcleos de población, situados algunos de ellos fuera incluso de la propia comarca de Los Serranos, y dando lugar con el paso del tiempo a nuevos municipios como San Antonio de Benagéber.
Domeño se conserva en la misma comarca, pero ha ampliado su término al trasladar su núcleo de población junto a Casinos. Loriguilla ahora está en el Camp de Túria, aunque conserva los terrenos que originariamente formaban el municipio. Otros emigrantes de esta comarca se reubicaron en San Isidro de Benagéber (Moncada) o también Marines Nuevo (municipio de Marines).
En conjunto, la comarca de los Serranos, tal y como muestra la exposición, hasta hace muy poco ha mostrado una tendencia poblacional regresiva en la mayoría de sus municipios. Actualmente, la mejora de las comunicaciones, el retorno para la jubilación de emigrantes y el empadronamiento en la segunda residencia, ha provocado que algunos municipios se vayan recuperando en cuanto a número de habitantes inscritos. En cualquier caso, el verano es la época en que los municipios renacen y llegan a tripicar o quadriplicar su población habitual.
En el libro “Pobles abandonats. Els paisatges de l’oblit”, que es el catálogo de la exposición, se explica distintas situaciones de la comarca, como el nacimiento en la aldea de Oset del primer niño después de décadas; o la discusión entre los mismos habitantes sobre la existencia de minas, con puntos de vista muy distantes. El de aquellos que las defienden como un sustento de la economía comarcal, y aquellos otros que sostienen que son un atentado medioambiental y territorial.
En medio de este debate, han aparecido nuevas propuestas, como la instalación de vertederos, o también molinos de viento en las zonas altas de Alpuente y La Yesa, y su afección al patrimonio natural y arquitectónico. Todo ello se planteará en la presentación del libro, previa a la presentación de la exposición.
Exposición global
La muestra “Pobles abandonats, pobles en la memòria” consta de 8 módulos en los que se explican los distintos motivos del abandono (emigración rural, construcción de embalses, catástrofes naturales y artificiales, expulsión de los moriscos y construcción de colonias agrícolas e industriales).
También hay una escenografía que recrea el ambiente de un pueblo que se está abandonando, y 2.200 fotografías. Completan la exposición tres vitrinas y aproximadamente unos 50 objetos de la vida cotidiana de las personas que vivían y trabajaban en estos lugares.
Algunos objetos han sido recuperados de núcleos de población que o bien ya no existen o están en ruinas. Por ejemplo, se puede ver parte de la pared de una vivienda situada en el desaparecido pueblo de Loriguilla viejo (comarca del Camp de Túria), una bibicleta procedente de Reduela (Ludiente, el Alto Mijares), o el diario escolar de una persona que emigró de una masía de Llucena (l’Alcalatén), entre otros.


Una exposición que proviene del Museo de Etnología de Valencia, y que al menos la expuesta allí, puede calificarse de excelente. También el libro, que fue presentado por primera vez en la Univertitat de València, con el respaldo de destacados miembros del Consell Valencià de Cultura.
Una exposición que el ámbito de la comarca de La Serranía, solo se podrá ver en Alpuente y Sot de Chera, en julio y agosto, respectivamente. Y una lástima que en una comarca en la que el problema de la despoblación lejos de pertenecer al pasado es un fenómeno creciente, haya contado con tan escaso apoyo divulgativo. Porque la exposición, que documenta hechos históricos como la expulsión de los moriscos, la despoblación de la posguerra o la construcción de embalses, puede igualmente servir para reflexionar si proyectos actuales, ajenos casi siempre al medio rural, son o no solución a sus problemas. Para algo sirve la Historia, además de para recoger hechos del pasado.
Excelente exposicion, se ha dado mucha modernizacion en lugares la verdad no espere que se fueran a dar hasta en unos años mas adelante, me parece genial la idea de mostrar como poco a poco estos cambios van haciendo mejorar.