Hace unos meses, se incluía en este blog un artículo que recogía datos extraídos del Estudio de Impacto Ambiental de los parques eólicos de la zona 7 (Fases I y II): 86 aerogeneradores configurarán un nuevo paisaje en Aras, Alpuente y La Yesa. Estos datos en realidad se refieren exclusivamente a los parques proyectados en el marco del Plan Eólico Valenciano. Se refieren tanto a los parques inicialmente proyectados como los parques de la denominada Fase 2, fase que recoge los aerogeneradores que dificilmente se podrán instalar en la comarca de El Comtat debido a la importante oposición de sus vecinos y ayuntamientos. A alguien le debió parecer interesante aceptar lo que otros no quieren.
Pero estos 86 aerogeneradores no son los únicos que padecerán los vecinos próximos. Hay que sumar los proyectados ya en la provincia de Teruel.
En otro artículo de opinión se decía: ¿Sabe el ciudadano de a pie, el vecino y vecina de cada villa del interior, qué son en realidad estos parques eólicos y lo que van a significar en su desarrollo económico futuro? ¿Lo saben los habitantes de aldeas como Losilla de Aras, Corcolilla, El Collado, la Almeza o La Cuevarruz?

A este lado de la frontera hay pueblos y aldeas.
Al otro lado de la frontera también.

A este lado se proyectan parques en espacios de la Red Natura. Espacios considerados de alto valor paisajístico y medioambiental. Espacios que son el principal recurso para el desarrollo de las poblaciones cercanas.
Al otro lado de la frontera también.

A este lado de la frontera sus aldeas tienen problemas graves de supervivencia, problemas de despoblación. Problemas para subsistir, para mantener una forma de vida, un patrimonio cultural.
Al otro lado de la frontera también.

¿Saben los habitantes de Losilla o La Almeza, los de La Cuevarruz y sus vecinos de Aragón que es lo que les espera? Porque a este lado de la frontera y al otro, han decidido que esta zona despoblada, bueno despoblada no, poco poblada, es el lugar perfecto para sus instalaciones eólicas. Porque la gestión de los parques tienen administraciones distintas, pero el futuro de los pueblos, el paisaje y el patrimonio natural, no sabe de fronteras.

Probablemente esta zona, despoblada no, poco poblada, no tenga más futuro que servir para instalaciones eólicas, vertederos o canteras. Porque así alguien lo ha decidido.