Sin agricultores no hay paisaje
Mucho queda por reconocer a la agricultura sus aportaciones. Mucho queda más bien, en trasladar al marco legislativo y económico, el reconocimiento que debe la sociedad a este sector. Porque conocidas son, de sobra conocidas. A su tradicional función del campo cultivado como indispensable despensa alimenticia, se suma hoy su aportación al sostenimiento de nuestra biodiversidad, a la conservación de la variedad cultural de nuestros paisajes.
Pero si son muchos los beneficios que la sociedad recibe del esfuerzo diario de los agricultores, estos no se traducen en un reconocimiento económico explícito. Si su labor nos permite un considerable ahorro en los presupuestos destinados a la conservación de nuestro patrimonio natural, o si un turismo de interior sin su paisaje sería imposible, cabe preguntarse por qué estas múltiples funciones no repercuten en las rentas de sus verdaderos autores. Es lo que suele denominarse “un error del mercado”.
De momento, y a falta de reconocer todos los beneficios que un campo bien cuidado nos aporta, cabe hablar cuanto menos del papel del agricultor como agente (indispensable) del paisaje. ¿Y no es este un motivo más para reclamar mayor atención a un sector aún en crisis?, porque sin agricultor, no hay paisaje.
PAISAJE AGRARIO SUBVENCIONADO EN LA POBLA DE VALLBONA
EL PAÍS - Valencia - 02/02/2008
La Pobla de Vallbona será el primer municipio valenciano en pagar a sus agricultores para que mantengan el paisaje agrícola tradicional. La iniciativa, que parte de una propuesta lanzada por la Unió de Llauradors hace un mes a escala autonómica, supondrá el pago de 160 euros por hectárea de regadío y año a los agricultores que mantengan la actividad. En el caso del secano, se entregarán 50 euros por hectárea. Incluso los propietarios de parcelas que no tengan actividad agraria recibirán 70 euros por hectárea siempre y cuando mantengan el terreno limpio de escombros, árboles secos y malas hierbas.
La idea fue aprobada por unanimidad esta semana en el Consejo Agrario de la población de Camp de Turia, gobernada por el PP, en el que están representados los partidos políticos, las organizaciones agrarias, las cooperativas y las comunidades de regantes. El acuerdo deberá ser ratificado en el pleno municipal. La alcaldesa, Mari Carmen Contelles, y los portavoces del resto de partidos han anunciado que lo apoyarán.



Joherg dijo
Interesante iniciativa. Ciertamente el paisaje, sobre todo el rural, ha sido modelado por la, en muchos casos ininterrupida hasta la fecha, labor agricopecuaria. Aterramientos, terrazas, bancales, portillos, etc., han pasado a formar parte indisoluble del paisaje agrario. La labor sufrida de nuestros agricultores nunca ha sido bien reconocida ni socialmente ni económicamente, ha pesar de como dices haber sido la despensa alimenticia. Desde luego esto ha sido así en tanto que el campo ha operado con la agricultura tradicional, hoy llamada ecológica; Sin embargo esta situación, un tanto idilica, no se mantendría con la industrialización a gran escala y las nuevas tecnologías aplicadas a la agriculturas moderna. Ciertamente habra que pensar, como propone la inicativa de la Pobla, en subvencionar reductos agricolas tradicionales, especialmente en las zonas del interior, como una forma más de preservar la nauturaleza y el paisaje.
2 Febrero 2008 | 11:30 PM