¿Qué es un parque eólico?

Un parque eólico es una instalación industrial cuya finalidad es la producción de energía eléctrica mediante la transformación de la energía del viento. Básicamente se compone de un área ocupada por aerogeneradores, las necesarias pistas para su instalación y mantenimiento, transformadores y las líneas de evacuación de alta tensión. Todo ello implica una zona de afección, en cuya área quedan excluidos los usos que le son incompatibles.

¿Cuánto mide un molino?¿Y las pistas?¿Y los tendidos de evacuación?

Las dimensiones de los molinos varían según modelos. La altura total de los molinos que actualmente se instalan, rondan entre los 82 y 110 m. El diámetro del rotor entre los 56 y 82 m. Para hacerse una idea, la torre del Miguelete tiene 75,85 metros.

Las pistas deben permitir el transporte de los aerogeneradores, en muchos casos superando una difícil orografía. En la documentación de recientes proyectos se habla de radios de curvatura de 25 m de radio, de anchos de calzada de 4,5 m y ancho libre de obstáculos de 5,5 m. En casos en los que ya se han construido en la Comunidad Valenciana, los viales abiertos son considerablemente más amplios.

La altura de los postes de las líneas, según las condiciones orográficas pueden estar comprendidas entre 18 y 39 m. El voltaje de estas líneas de alta tensión varian según la energía evacuada. Podemos hablar de voltajes de 132 KV o incluso de 400 KV.

¿Qué afecciones tiene un parque eólico?

Podemos considerar que las afecciones y su importancia está directamente relacionadas con su ubicación. Algunas de ellas son:

Impacto visual

Con respecto al impacto visual de los aerogeneradores, este será indudablemente mayor cuanto mayor sea la altura y número de aerogeneradores. En general se percibirá como algo negativo o cuanto menos extraño, cuando se ubican en un paisaje natural. Otro aspecto relacionado con las afecciones visuales, tal vez de menor incidencia, es el derivado de las sombras parpadeantes producidas por las palas al girar, denominado efecto estroboscópico o “efecto discoteca”.

Estos hecho, en principio subjetivos y de difícil valoración, ha sido corroborado por la Universidad de Salamanca en su informe “Valoración económica de los costes medioambientales asociados a la generación a partir de la energía eólica” evaluando económicamente la degradación del paisaje a partir de la devaluación de los bienes inmobiliarios cercanos.

Contaminación acústica

Es cierto que los últimos modelos de aerogeneradores han mejorado sustancialmente en cuanto a la reducción de emisión de ruidos y es frecuente encontrarse con el argumento de que a cierta distancia no superan niveles de 45 decibelios(A) y que a una distancia de mil metros se reduce a tan solo 30 o 35 dB(A)

Pero debe tenerse presente que dicho nivel de 45 dB(A) corresponde a un nivel propio de un entorno urbano, que nada tiene que ver con el habitual silencio de un entorno natural. En un área natural rara vez se alcanzan los 20 dB(A). Incluso cabría preguntarse si un núcleo de población rural situado a tan solo algo más de mil metros no perderá su apreciada tranquilidad.

Un ruido continuo de 30 o 35 dB(A) indudablemente supone una contaminación acústica de una amplia zona, que repercute en la perdida de la apreciada tranquilidad del campo, de los núcleos próximos y crea problemas en la fauna.

Eliminación de la vegetación

Con frecuencia se olvida que la instalación de un parque eólico exige la apertura de grandes pistas y desmontes, mayores aún cuando se pretenden instalar en orografías complicadas. Tampoco conviene olvidar el tamaño de la cimentación de un aerogenerador, unos 14 x 14 metros de superficie.
Todo ello supone la eliminación de un área importante de vegetación y de su hábitat.

El problema con las aves

Una de las afecciones de mayor incidencia en la fauna es sin duda la elevada mortandad de aves producida por impacto con las palas y electrocución en los tendidos eléctricos. Hasta la fecha ninguna medida se ha revelado realmente efectiva para reducir esta afección, salvo la de una mejor ubicación de dichos parques fuera de las rutas migratorias y de zonas de importancia para las aves, aves en muchos casos protegidas.

¿Tiene riesgos un parque eólico?

Como cualquier instalación industrial, además de las afecciones, tiene riegos. Existe por ejemplo riesgo de incendio, tanto por los propios aerogeneradores como por los tendidos de alta tensión. En zonas boscosas, las consecuencias de un foco de incendio se multiplican. Por ejemplo, en el verano de 2006 ardieron 80 ha de monte en Albacete por un incendio iniciado en un aerogenerador, en febrero de 2006 en Autol (La Rioja). En Alemania entre 1197 y 2004, 255 accidentes de diferente índole y consecuencias.

Mitos y leyendas

Los grupos ecologistas apoyan la energía eólica

Del amplio espectro de agrupaciones ecologistas, la mayoría, en efecto, apoyan la implantación de esta energía. Pero no sin condiciones, habida cuenta de sus afecciones al paisaje, a la fauna, a los riesgos de sus instalaciones, e instan a que no se instalen en parajes de alto valor ecológico. Quizás el lema que mejor explique su postura sea “energía eólica sí, pero no en cualquier lugar ni de cualquier modo”

Tampoco faltan los que, considerando que necesariamente este tipo de energía deben ser complementadas por otras, dudan de su eficacia, especialemente si no van acompañadas de importantes medidas de ahorro de energía.

El Plan Eólico Valenciano contribuirá al desarrollo de los municipios de interior. Se creará empleo.

Dudoso. Dudoso si se piensa que existe unanimidad en que uno de los principales activos de los municipios de interior es el paisaje, su patrimonio natural y arqueológico. Así se recoge en distintos planes de revitalización de municipios rurales y en experiencias en toda Europa. Si este patrimonio se degrada resulta poco creíble que contribuyan a su desarrollo. Mas bien al contrario.

Y dudoso que creen empleo. Al menos la experiencia en otras zonas de la Comunidad Valenciana no ha sido esa.


¡Pero están las compensaciones económicas!

Si, pero tal vez primero debería informarse mejor de la cuantía de estas y de cómo se distribuyen entre los municipios en los que se instalan, desde dónde se ven y por los que discurre un tendido eléctrico.

Segundo, tal vez debería contrastar dichas compensaciones con las actividades económicas (actuales y futuras) con las que entra en clara contradicción, principalmente el turismo rural, o con la devaluación de bienes inmobiliarios que presumiblemente sufrirán los núcleos de población cercanos.

¿Abastece un parque eólico de energía electrica a las poblaciones cercanas?

No. No, al menos como están concebidos en el Plan Eólico Valenciano. La energía eléctrica producida es conducida hasta los centros de transformación cercanos a las áreas metropolitanas por líneas de alta tensión.