por Francisco Diez Carrión
Las reiteradas manifestaciones del Gobierno Valenciano sobre el necesario desarrollo de las comarcas de interior se estrellan contra realidades y contradicciones difícilmente conciliables. El impulso socioeconómico de los pueblos de La Serranía se muestra claramente contradictorio si se habla a la vez de desarrollo armónico del turismo rural y de actividades tan agresivas con el medio como es la expansión constante de las explotaciones mineras. Y si esta actividad ha enriquecido principalmente a las
comarcas de La Plana, mucho nos tememos que el nuevo plan de los molinos de oro, a quien va a enriquecer realmente es a las grandes compañías instaladoras y productoras de electricidad.
No es conciliable la conservación del paisaje -uno de los pilares del desarrollo turístico y rural- con impactos tan dramáticos como los que denuncian las organizaciones de conservación de la naturaleza y las asociaciones de empresarios afectados. Es por otra parte lamentable que el deterioro de nuestro principal recurso motive que se pierdan los esfuerzos humanos y económicos realizados hasta la fecha: las subvenciones otorgadas desde entidades europeas y autonómicas, las inversiones de los
particulares..., ¿Qué va a suceder cuando negocios impulsados de forma desordenada y sin estudio de mercado previo no encuentren la rentabilidad que habían imaginado?
El Centro de Estudios de La Serranía y numerosos expertos han venido denunciando desde hace años la falta de un Plan de Ordenación del Territorio, tal y como apuntaba el geógrafo Carles Rodrigo en su Análisis Geográfico Comarcal. Es por ello que estaremos haciendo y deshaciendo con grave perjuicio para municipios y personas afectadas: residentes, neorurales, turistas,...
Hemos hablado con empresarios de zonas con actividades de turismo rural consolidadas: Ares del Maestre, Caudiel, Andilla, Alpuente y Aras de los Olmos, y se muestran claramente contrariadas por la modificación del paisaje que el regalo
eólico va a traer a L’Alt Millars, La Serranía o Alto Palancia. Es cierto que personas destacadas pueden opinar que será una novedad ver la transformación de un bosque autóctono, pero los campos eólicos actuales de la Foia de Bunyol y la Plana Requena-Utiel nos muestran la falta de atractivo de estas instalaciones. Cabe reseñar el enorme impacto que hemos contemplado en un altiplano de la bellísima isla de Madeira y podemos asegurar que personas con sensibilidad y respeto a la naturaleza han coincidido con nosotros de que se trata de un contraste muy negativo.
Los comentarios de senderistas y cicloturistas –ya con un pequeño porcentaje de extranjeros- que recorren las zonas menos humanizadas de la comarca no ofrecen ningún lugar a dudas. Muchos de ellos ya conocen las grandes extensiones ocupadas por aerogeneradores en Navarra o Galicia, o los ubicados en llanos manchegos. Pero no serán nuestros campos los que acogerán
molinos, sino nuestras cumbres. Así, el senderista que recorre las vías pecuarias y sabinares del recién nacido GR-37, los miradores y barrancos de los también senderos de largo recorrido GR-7 y GR-10, y los numerosos senderos y pistas que cruzan la comarca, lo harán con un telón de fondo de cruces y, en los mejores miradores, con un extraño ruido de acompañamiento: las aspas de los molinos y los tendidos eléctricos.
Con fecha 24 de Abril de 2005 la empresa instaladora RENOMAR se dirigía a toda la población con un “como tu bien sabes....nos gustaría pedirte disculpas y agradecer tu paciencia”. El artículo, de publicidad pura y dura, estaba acompañado por una imagen bucólica: una puesta de sol donde, de forma armónica, destacaban en el cielo un sinfínde generadores.No es cierto ni el espíritu que impregna la fotografía ni la escena que se observará en los lugares donde van a ser instalados los molinos ya que , en el caso específico de La Serranía, malograrán paisajes tan conocidos como las Peñas de Dios, Los Altos o La Muela de Santa Catalina.
ver más artículos de la sección (en construcción) "parques eólicos"


Para una vez que los pueblos pueden desarrollarse y sacar tajada vienen los señoritos de la capital y quieren impedirlo. ¿Para qué están los pueblos? Por lo visto para que los de la capital vayan los fines de semana a tomar el aire sano, y mientras, los que viven en los pueblos que se pudran y no les llegue ningún avance tecnológico. Un ejemplo, las compañías telefónicas no les quieren poner el ADSL por que al haber poca gente dicen que no les sale rentable; hay zonas que el sistema eléctrico es tan deficiente que si quieres montar un negocio tienes que instalar un tendido eléctrico de alta tensión de kilómetros, uno mismo, porque las compañías eléctricas no lo quieren hacer.
Así que, por favor, el que quiera protejer los pueblos y el campo que se vaya a vivir allí.
Es triste que despues de tantos años reclamando un plan serio sobre la ordenación de las tierras de interior, reclamando mas inversiones para un desarrollo sostenible, la creación de empleo, mejores equipamientos, todavía se oigan comentarios como el anterior que acusen de pretender que "los pueblos se pudran" y confien que la instalación (de cualquier manera) de parques eólicos -como las canteras y vertederos- van a traer desarrollo. La experiencia en otros lugares demuestra mas bien lo contrario.
Y es triste oir llamar "señoritos de la capital" a las familias que han invertido su dinero y trabajo en crear empresas de turismo rural -confiando en las promesas de la administración-, y que han creado empleo.
Mientras en toda Europa se apuesta por la conservación del patrimonio, el cuidado del paisaje, ... como principal recurso para el desarrollo de los municipios rurales, aquí aún se oyen voces que caen en la tentación del dinero fácil en lugar de reclamar recursos efectivos para un desarrollo estable.
El adelanto no viene de la mano de los empresarios eólicos, al fin y al cabo son empresarios, que lo único que les importa es llenarse bien los bolsillos. De dinero teñido de falso verde, de energías renovables. Pero tenemos que tener en cuenta que los daños que ocasionan los parques eólicos una vez instalados son irreversibles, y por lo tanto nada renovables. Consentir esto es igual que seguir consintiendo que nos coloquen más canteras, más vertederos, en fin más miseria para nuestra comarca. A largo plazo los pueblos serranos se hundirán y se pudrirán, mientras tanto las empresas y políticos sin escrúpulos se rascarán la barriga, podrida de ambición.
un enfoque diferente ademas del deterioro irreversible del paisaje y del atractivo de los pueblos de montaña qeu supondría los parqués eólicos es hay una necesidad de energia en esa zona, hay una demanda de energia en esos pueblos, porque tiene sentido crear energia donde hay necesidad pero no a distancias grandes de la zona de la demanda ya que supone un problema su traslado, así como mayores impactos.
¿porque no se colocan en la línea costera que hay un viento casi asegurado?
y se quieren colocar siempre en zonas de montaña y si es publica mejor, simplemente porque en la costa que es donde se precisa la energia el suelo es caro y prefieren hacer urbanizaciones y en el monte es gratis si es de la administracion en estos temas hay mucha mentira e intereses económicos.
ojo con donde se coloca queuna vez colocada ahí se queda y la zona es ya irreversible. suerte y que si se colocan beneficie relamente a los de la zona y no a las empresas de fuera y los dos alcaldes de turno y sus otros dos amiguetes
suerte y saludos
Efectivamente producir energía electrica a tanta distancia de donde va a ser consumida (en el área metropolitana de Valencia) conlleva importantes perdidas de potencia, además de los consiguientes tendidos eléctricos cruzando un territorio.
En otros paises, de un nivel económico similar al nuestro, son ya habituales p.e. los parques eólicos marinos a escasos kilometros de la costa, parques que aunque no estan exentos de problemas (con las aves migratorias p.e.) su impacto es infinitamente menor.
Tambien son habituales, para atender demandas menores por ejemplo de zonas rurales o de baja densidad de población, instalaciones mas pequeñas de aerogeneradores, que aprovechan el viento en zonas cultivadas (son aerogeneradores mas eficientes que permiten aprovechar menores velocidades de viento). En mi opinión, unos molinos entre viñedos o campos de cereal (espacios hasta cierto punto antropizados), sin necesidad de abrir grandes pistas, serían perfectamente asumibles desde el paisaje.
Obviamente hay otros intereses, porque soluciones mas respetuosas para aprovechar la energía eólica -como complemento a otras- hay muchas.
Es injusto que una zona de clara vocación rural se vea incluida en este tipo de especulaciones y luchas por preservar el medio, la que nos espera a todos y me explico.
Que En espacios de interior con valor paisajístico (entre otras muchas cosas) y una clara dirección/vocación hacia un desarrollo sostenible, se tengan que reivindicar este tipo de cosas, nos indica el nivel depredador que hemos alcanzado,( y me incluyo).
Ya no hay mesura...pensad qué ocurrirá con territorios que tradicionalmente han tenido industrias hoy en declive, con una agricultura a tiempo parcial (cada dia menos rentable) y sin un claro valor ambiental o económico, al menos no tan notable como otras zonas....Pues que las administraciones las van a cargar de infraestructuras indeseables, abocadors, plantas de gas , acueductos , autovías, planes eolicos en los campanarios etc...todo por no plantear las cosas desde otro punto de vista.Pero eso ya vendrá. Importa en esta ocasión apoyar el blog y darle difusion.
saludos
Aún así pienso que no todo esta perdido, acciones como la elaboración de este blog nos demuestran que almenos no todo el mundo comulga con carros y carretas.
le doy gracias Dios por darme la oportunidad de escucharlos todas los
dias cuando voy a mi trabajo dando consejos y oraciones para los que
la necesitamos