FORESTALES CREA UN SISTEMA QUE PREVÉ EL IMPACTO VISUAL DE LAS REFORESTACIONES
Investigadores de la Escuela trabajan en compatibilizar el valor paisajístico con el pecuniario La herramienta puede ser de mucha utilidad para la recuperación de las zonas quemadas
SERXIO BARRAL. La Voz de Galicia - Pontevedra. 20 de agosto de 2006. Fuente: Observatori del Paisatge
Los incendios que han afectado a más de 77.000 hectáreas de monte gallego obligarán a la Administración y a las comunidades a emprender tareas de reforestación para recuperar el hábitat, la fuente de riqueza y el valor paisajístico.
En este marco cobra una especial relevancia el trabajo de un grupo de investigadores de la Escuela de Forestales para el desarrollo de una metodología que permita evaluar el impacto visual de las reforestaciones y otras actividades relacionadas con la silvicultura.
Hasta ahora, la preocupación de la sociedad por la conservación del paisaje llevó a la elaboración de muchos estudios sobre la sostenibilidad de la explotación de los recursos forestales. Sin embargo, falta una herramienta que permita prever cuál será el resultado paisajístico de las actuaciones. Este es el objetivo del proyecto desarrollado por el grupo de investigadores de la Universidad AF-4, de la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Forestal, que está dirigido por el profesor Enrique Valero.
"Se trata de buscar un modelo, fácilmente aplicable sobre el terreno, para el cálculo de la fragilidad paisajística, con el fin de ofertar unos procedimientos de tala y explotación en las reforestaciones que minimicen el impacto visual en el monte, pero compatibilizándolas con un razonable rendimiento económico de las masas arbóreas", explica Valero en el diario electrónico de la Universidad (www.duvi.uvigo.es).
INTEGRACIÓN
El director del grupo investigador señala que se trata de una metodología nueva, con la que se intenta integrar el paisaje en los sistemas de gestión forestal sostenible, garantizando que el manejo de las masas forestales no dañe los valores naturales de fragilidad, estética, cromatismo y panorámica visual. "Así conseguimos minimizar los impactos negativos de actuaciones anteriores", al considerar el paisaje "como un valor natural más", añade.
"Es un modelo complejo en el que quisimos huir de la subjetividad de lo que es bonito o feo, para establecer baremos con una base objetiva", indica el investigador. La calidad y fragilidad del paisaje son analizadas para obtener una forma de gestión de los bosques lo más respetuosa posible con el medio, al tiempo que también se puede emplear para comprobar si una actuación anterior fue positiva o negativa para la zona.
El sistema elabora parámetros que han sido entendidos como la suma de la calidad visual intrínseca del propio monte, del entorno inmediato de la zona sobre la que se actúa (en un radio aproximado de unos dos o tres kilómetros), y del fondo paisajístico de la misma.
Esta investigación, en la que llevan trabajando ocho meses, ya tiene futuro inmediato, puesto que la empresa Norte Forestal (Norfor), del grupo Ence, colabora con el grupo para llevar a la práctica los resultados del trabajo a través de alguna de las explotaciones forestales que tiene en el monte gallego.
La importancia del estudio que se desarrolla en la Escuela de Forestales radica, según el propio Enrique Valero, en que "supone acercar al nivel de gestión directa del monte directrices operativas que hasta ahora no pasaban de ser apuntes teóricos de muy difícil aplicación práctica".


Me alegra que se investigue el impacto ambiental y también me gustaría que más de una vez dejaran al bosque que se regenerase sólo y no se comenzase a introducir especies porque queda perfecto políticamente. Si el bosque es viejo, tiene absoluta capacidad de autorregenarase, sin la "ayuda" de nadie.
Salut, Myrtus