EL ABANDONO DE CAMPOS AYUDA A LA PROPAGACIÓN DE LAS LLAMAS
AVA y La Unió destacan que los cultivos cuidados ejercen de cortafuegos naturales y piden más ayudas para los agricultores.
V. LLADRÓ | VALENCIA Diario Las Provincias. Sábado 25 de Julio de 2009
En la gran mayoría de los incendios que asolan estos días muchas zonas de España, junto a las masas boscosas también se incendian áreas agrícolas o que estuvieron hasta hace poco cultivadas. En muchos casos hay predominio de superficie agrícola o ex agrícola en las zonas calcinadas y en casi todos puede verse, si se analiza con detenimiento lo sucedido, que la existencia de campos abandonados, repletos de maleza, ayuda a propagar el fuego y a que este alcance dimensiones mayores.
La Asociación Valenciana de Agricultores ( AVA -Asaja) y La Unió de Llauradors han advertido sobre las consecuencias que está teniendo el abandono masivo de explotaciones agrarias. Donde antes había fincas cuidadas, labradas, limpias de vegetación espontánea, que actuaban de cortafuegos naturales, hoy existen masas de reseca vegetación, un combustible perfecto para ser pasto del fuego y ofrecer continuidad al avance incontrolado de cualquier incendio.
De esta manera, el cierre de explotaciones agrarias tiene una dimensión ambiental que se suma a la económica. No sólo es la ruina del agricultor, que se ve forzado a dejar de cultivar unos campos que sólo le dan disgustos, es que con ello se está propiciando que proliferen los incendios, con riesgo para otros bienes y para la población e incrementando el gasto general para atajar estos siniestros, a menudo inútilmente.
La Unió ha destacado que el fuerte calor de estos días ha causado estragos en granjas de pollos y conejos, provocando gran mortandad de animales, así como daños en parcelas agrícolas cultivadas, afectadas por incendios de otras colindantes que estaban abanonadas. Además, el sistema de seguros agrarios es bastante imperfecto para estos casos y no se acaban de cubrir los daños.
AVA señala que lo que está sucediendo «debería ilustrar a las autoridades sobre la importancia medioambiental de mantener en condiciones el suelo forestal y el agropecuario para que no sea presa fácil del fuego». La Unió incide en que la mejor política de prevención es la de incentivar que el medio rural esté poblado y cuidado, lo que exige mayores atenciones y ayudas oficiales para que esa población tenga un buen nivel de vida, y AVA añade que ese nivel de gasto es muy inferior al de combatir después el fuego.